En Esmeraldas, algo está creciendo. No solo son huertos — es la capacidad de una comunidad para consultar, reflexionar y actuar junta frente a sus propios desafíos.
Este sector forma parte de la agrupación Louis Gregory, un espacio donde la comunidad bahá'í ha ido construyendo, desde 2022, un proceso de aprendizaje sobre la participación en la acción social.
Aquí, entre tres barrios que comparten historia y vecindad, las actividades del instituto han despertado algo más: la voluntad de imaginar juntos nuevas respuestas a problemas que la comunidad enfrenta a diario.
De esa voluntad nace este proyecto de agricultura regenerativa. A través de talleres prácticos y educativos, las personas del sector aprenden a crear y mantener sus propios huertos urbanos — un paso concreto hacia la seguridad alimentaria y hacia vínculos comunitarios más fuertes.
Todo esto sucede en el bosque de la sede local de los bahaís de Esmeraldas, que se transforma en un espacio vivo de aprendizaje: un vivero, plantas frutales, ornamentales, nativas y medicinales, y hasta un pequeño criadero de pollos.
En paralelo, se investiga y documenta cómo reutilizar los residuos orgánicos e inorgánicos del sector, para que cada huerto sea también un ejercicio de cuidado del entorno.
Series de talleres reunen a grupos personas, quienes ya muestran esa chispa de iniciativa por cultivar. Después de cada serie, se los acompaña visitando los huertos, porque este proyecto no busca solo enseñar una técnica, sino sostener un proceso.
Al final, la meta no es solo un huerto más. Es una comunidad que descubre, huerto a huerto, su propia capacidad de transformar su entorno y su futuro.